Encontrar empleo a día de hoy se torna una tarea difícil de conseguir. La fuerte competencia y las pocas plazas que ofertan hacen que tengamos que sacar lo mejor de nosotros mismos. Ya no solo basta una buena preparación profesional, aprender inglés o tener varios cursos homologados. Por lo tanto, hay que tener en cuenta otra serie de factores. Es entonces cuando entran en juego las entrevistas de trabajo.
La forma en la que nos desenvolvemos en estas situaciones y un buen currículum marcan la diferencia entre unas personas u otras. Es por ello que hay que cuidar todos los detalles a la hora de redactarlo y evitar los típicos errores que se nos pasan por alto:
1. No elabores un currículum muy extenso: Aquí, frases como “No es tanto la cantidad sino la calidad” o “Más es menos” cobran su mayor sentido. Al fin y al cabo, la persona que te entreviste va a recibir un gran volumen de currículums y no se detendrá mucho en leer el tuyo si lo haces muy largo. Pon solo lo fundamental, claro y conciso. Recomendamos como máximo dos carillas.
2. No mantengas el mismo currículum para todas las entrevistas: incluye datos sobre tu experiencia que estén relacionados con el puesto que aspiras a conseguir. Olvídate de datos innecesarios que engrosan tu currículum. A la empresa en cuestión no le interesa que hayas hecho, por ejemplo, cursos gratuitos de diseño si el trabajo es para restauración.
3. No des información falsa: eso resta muchos puntos. No puedes poner, por ejemplo, que has hecho un curso para aprender alemán si después no puedes mantener una conversación fluida.
Pon especial atención a las faltas de ortografía y ten a mano siempre estos consejos para ponerlos en práctica. Con el tiempo comprobarás que un currículum adecuado aumenta las posibilidades de encontrar empleo.